Arroz Arabe

Esta es la versión peruana del arroz árabe. Por su exquisito sabor y por la sencillez que lleva prepararlo, es una de las recetas preferidas para bodas o celebraciones similares. Es tan completo que puede ser servido solo o como guarnición. En esta receta los ingredientes pueden ser sustituidos según sus necesidades dietéticas y/o gustos personales.



Esta receta es como para seis (6) personas, y el tiempo de preparación es de 30 minutos aproximadamente.



¡Dios calma la sed del sediento, y el hambre del hambriento!

Salmos 107:9 TLA



Ingredientes



  • Dos (2) tazas de arroz crudo lavado


  • 100 gramos de tocino


  • 1/2 de taza de pasas de uva, previamente hidratadas en agua. Pueden poner la mitad de pasas rubias y la mitad de pasas oscuras.


  • Dos tazas y media (2 1/2) de coca cola (o cualquier bebida negra parecida)


  • 1/4 de taza de agua


  • 1 cucharadita de ajo picado finamente


  • 100 gramos de fideo tipo cabello de ángel (capellini)


  • 1 cucharada de mantequilla


  • Aceite


  • Nueces picadas




Mise en Place



  1. Hidratar las pasas con agua por al menos una hora.


  1. Lavar el arroz y escurrirlo.


  1. Picar el tocino en cuadritos.


  1. Cortar con la mano, en tres (3) partes iguales, los fideos crudos.




Preparación



  1. Dorar los fideos crudos en una sartén con apenas un poco de aceite, y reservarlos en espera de los otros ingredientes.


  1. En una olla, o en la arrocera, sofreír el ajo en una (1) cucharada de aceite y una (1) de mantequilla. Asegúrense que el ajo no se queme.


  1. Añadir el tocino a la olla o arrocera y dorarlo.


  1. Luego, añadir las pasas previamente hidratadas.


  1. Agregar el arroz previamente lavado y comenzar a integrarlo hasta que se dore.


  1. Añadir los líquidos: agua y gaseosa.


  1. Tapar la olla o arrocera y esperar a que esté el arroz.


  1. Una vez que el arroz esté, destapar la olla o arrocera y añadir los fideos previamente dorados, así como también las nueces. Integrar todo y volver a tapar.


  1. Dejar reposando por 10 minutos. Durante este tiempo, los fideos se terminarán de cocer y quedarán no solo cocidos, sino crujientes.




Reflexión



¡Dios calma la sed del sediento, y el hambre del hambriento!

Salmos 107:9 TLA


Recetas como esta nos recuerdan que Dios no solamente nos da alimentos deliciosos para alimentar el cuerpo, sino que también Él ha prometido saciar nuestra alma y espíritu.


Salmos 107 nos enseña sobre el poder y el deseo que Dios tiene de liberarnos de cualquier cautiverio por el que estemos pasando. Dios desea rescatarnos de las garras del mal y ponernos en un lugar seguro. En este verso el salmista tiene en mente el hambre y la sed espiritual que experimentamos cuando estamos en el desierto de la vida, y que es Dios el único que puede liberar el alma perdida, sedienta y hambrienta, y llenarla de Su gracia.


El cuerpo busca saciar su necesidad de comida; el alma cansada busca al Señor para saciar su necesidad espiritual y hambre por Él. La oración es la herramienta que tenemos para recibir alimento para nuestra alma.

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